![]() |
||
|
Uno de nuestros cantantes más inteligentes, Luis Eduardo Aute, dice en una de sus antiguas canciones:”Corren tiempos de vivir al paredón, y habrá que hacer mujer, de tripas, corazón.” Parece que esta realidad no tiene arreglo con el paso de los años. Mucho antes que Luis Eduardo, Jesús decía aquello de que “tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda.” Es curioso que en pleno año 2007 estos dos pensamientos tan distanciados en el tiempo, se unan para crear situaciones concretas. Se pone al paredón a personas con el pretexto de filantropías realizas, a las que hay que publicitar para dar más legitimidad al tema del paredón. También se utiliza el concepto de otras futuras filantropías para añadir más consistencia y quizás esconder otro tipo de intereses no tan “filantrópicos.” Lógicamente, podría utilizar otros sinónimos, no hace falta que me perdonen la redundancia, están puestas a plena conciencia. En fin, que lastima que Aute aun tenga que seguir cantando esta preciosa canción y que Jesús no haya podido hacer comprender a sus discípulos que Dios recompensa en el silencio, especialmente el silencio que disimula ahora ¡si! Los proyectos de ayuda a los necesitados por el hambre, la enfermedad, la injusticia,.....ah....y también a todos los seres humanos que no viven ni piensan exactamente como nosotros los espirituales. Decía lo de la inteligencia de Luis Eduardo, pues entre otras muchas cosas, siempre utiliza en sus cantos referencia de la Biblia nos guste o no. Seguiremos eso si, “haciendo de tripas, corazón.” Josep Meseguer i Garcia. Cantautor. publicat a les Cartas al Director en Lupa Protestante.
_________________________________________________________________________________________
Cuando no conocemos a una persona, y queremos hacerlo, tenemos dos caminos bastante directos.
La vida tiene caminos bastante sorprendentes y algunas veces te tropiezas con personas que antes no conocías y en un momento dado tienes el privilegio de hacerlo. Este es mi caso con el Dr. Samuel Fabra. Por circunstancias personales no había tenido el gusto de conocerlo hasta hace un tiempo.Mi acercamiento personal no ha sido fluido ni tampoco profundo, pero si que puedo decir que le conozco a través de los ojos de mi esposo, ya que ha sido su médico de toda la vida. He aprendido a considerar al Dr. Fabra, como una persona honesta, completamente entregada a su profesión y al Hospital Evangélico, así como lo había sido el Dr. Urrutia en épocas anteriores. Como digo al principio, esta visión es un poco peligrosa porque es subjetiva, pero el canal por el cual me llega me hace confiar que la información es, por lo menos sincera. No siempre tenemos el privilegio de tener un contacto personal con quien, o quienes, deseamos conocer, así que la información que pueda venir producida por sus obras y por lo que otros nos puedan contar es siempre es de suma importancia. A través de los ojos de mi esposo he podido conocer el esmero y la eficacia con la que el Dr. Fabra, Samuel, ha dedicado una profesión vocacional al servicio de los pacientes. Y ahora que pasa? A través de los ojos de quien debo interpretar esta nueva situación? Vuelvo a meditar en el filtro y claro… quizás el filtro está un poco velado por protagonismos que son completamente efímeros, egocéntricos y con conveniencias individuales… de las que se llevan ahora en nuestra sociedad… sin ninguna diferencia, sin ningún matiz de los que nos habla el Señor en sus palabras. Quizás todo tiene una explicación… coherente y necesaria… pero no la veo a través de sus ojos. Tengo la libertad de pensar, opinar y transmitir lo que pienso - hasta que no me demuestren lo contrario - así que ante acciones tales como las de cercenar una trayectoria ejemplar, con los fallos que todos - aún los más avispados – tenemos, no son correctas, ni cristianas, ni tan solo eficaces… eso sí, a través de mis ojos. N. P. publicado en Cartas al Director de Lupa Protestante.
|
||